El retablo de San Andrés

Está página está en construcción

VER EN LÍNEA EN CALAMEO.COM
(Al subir a Calameo.com el archivo original recibido de Don Juan de la Fuente se han producido algunos cambios no deseados en el formato del texto y en el tamaño de las imágenes.)

RETABLO DE LA PARROQUIA DE SAN ANDRÉS APÓSTOL
NAVALMORAL DE LA MATA

Dedico este pequeño folleto a todos cuantos han procurado mantener el patrimonio religioso de la Parroquia de S. Andrés. A todas las cofradías, que han restaurado sus imágenes últimamente, y han sabido dar culto verdadero, mediante sus devociones.

Juan de la Fuente Remedios

EL RETABLO DEL TEMPLO DE LA PARROQUIA DE SAN ANDRÉS APÓSTOL DE NAVALMORAL DE LA MATA

Esquema del retablo

 Situación de los diversos elementos del retablo:

  1. Ático o déesis, con el Calvario
  2. Cuadro de Santa Lucía
  3. Escena bíblica
  4. Escena bíblica: Cuervo llevando el alimento a Elías
  5. Una santa desconocida
  6. Imagen de San Ramón Nonato
  7. Cuadro de la Resurrección de Jesús
  8. Imagen de San Andrés
  9. Cuadro de la Venida del Espíritu Santo
  10. Imagen de San Francisco de Asís
  11. Una santa que pudiera ser Santa Águeda de Catania
  12. La Transverberación de Santa Teresa
  13. Imposición de la casulla a San Ildefonso
  14. San Antonio de Padua
  15. Imagen de San Pedro
  16. Nuestro Padre Jesús de Medinaceli
  17. Lugar del antiguo manifestador y ahora el sagrario
  18. Nuestra Señora de Guadalupe
  19. El Buen Pastor
    Los números 20 a 23 componen la predela
  20. Flagelación de Jesús
  21. Coronación de espinas
  22. Encuentro con María camino del Calvario
  23. Descendimiento de Jesús muerto en brazos de María

EL RETABLO DEL TEMPLO DE S. ANDRÉS

Un poco de descripción.

Retablo es la estructura arquitectónica, pictórica y escultórica que se sitúa detrás del altar en las  iglesias  católicas (en las ortodoxas no hay una función semejante, dada la presencia del iconostasio, y en las protestantes suele optarse por una gran reducción de la decoración). La etimología de la palabra proviene de la expresión latina retro tabula (“tras el altar”).

Con el nombre de retablo mayor se designa particularmente al que preside el altar mayor de una iglesia; dado que las iglesias pueden tener otros retablos situados tras los altares de cada una de las capillas.

Los retablos se han realizado con todo tipo de materiales y pueden ser escultóricos, o bien pictóricos; es también muy frecuente que sean mixtos, combinando pinturas y tallas.

Desde finales del siglo XIII fueron los elementos más relevantes en la decoración interior de las iglesias,  especialmente en los reinos cristianos de la Península Ibérica, donde la retablística alcanzó un desarrollo extraordinario, difundiéndose por las colonias hispano-portuguesas en América y Asia.

Los retablos suelen adoptar una disposición geométrica, dividiéndose en “cuerpos” (secciones horizontales, separadas por molduras) y “calles” (secciones verticales, separadas por pilastras o columnas). Las unidades formadas por esta cuadrícula de calles y cuerpos se denominan “encasamentos“, y suelen albergar representaciones escultóricas o pinturas. El conjunto de elementos arquitectónicos que enmarcan y dividen el retablo se denomina “mazonería“. También hay ejemplares que se organizan de forma más sencilla, con una escena única centrando la atención.

El retablo suele elevarse sobre un zócalo para evitar la humedad del suelo. La parte inferior que apoya sobre el zócalo se llama banco o predela, y se dispone como una sección horizontal a modo de friso que a su vez puede estar dividida en compartimentos y decorada. El elemento que remata toda la estructura puede ser una “luneta” semicircular o una “espina” o “ático“; como corresponde a su posición dominante, suele reservarse a la representación del Padre Eterno o a un Calvario. Todo el conjunto se protege a veces con una moldura llamada guardapolvo, muy habitual en los retablos góticos.

LO QUE HABÍA ANTES DE ESTE RETABLO

A partir del siglo XV, tomó relevancia el tabernáculo o sagrario (lugar donde se guardan las formas sagradas), que paulatinamente centralizó el espacio del retablo hasta convertirse, en ocasiones, en su elemento principal, adoptando incluso formas exentas e independientes.

En la iglesia de San Andrés, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, hay un primer retablo con las características que acabamos de describir. Atisbos de ello los tenemos en la margen izquierda del retablo a la altura de la imagen de S. Pedro. Queda señal del hueco del sagrario, al mismo tiempo que puede observarse el picado de la piedra, para deshacer la parte que quedaba fuera del actual retablo, pero queda el resto detrás, y que rodeaba la situación del sagrario.

Debió ser hermoso. Todo de piedra. Con adornos de columnas, conchas y figuras, que aún pueden observarse, y que permanecen, tras la calle izquierda del actual retablo y que se vio, cuando se realizó la última restauración del mismo.

Algo de historia del actual retablo

El actual retablo data del s. XVII.

Hay toda una reseña del desarrollo del pago de la construcción del retablo, en los archivos parroquiales.

Principalmente se encuentra en el LIBRO DE LA COFRADÍA DE NTRA. SRA. DEL ROSARIO. Se consignan los distintos pagos que se le hicieron a Jerónimo de Bricuela, constructor  del mismo.

El tal Jerónimo de Bricuela, era vecino de Cuacos. Así aparece en una nota de pago donde dice:

“En la villa de Navalmoral del Concejo y campana de la Mata en dos días del mes de Abril de 1644 ante mi Domingo Caballero? compareció presente Jerónimo de Bricuela, vecino del lugar de Cuacos, jurisdicción de la ciudad de Plasencia”.

Lo que no podemos asegurar es que fuera natural de allí, pues con frecuencia estos constructores se desplazaban de un lugar a otro, con el fin de cumplimentar encargos que se les hacían.

La primera mención que aparece en las cuentas que allí se registran, en los ingresos después de la visita del 26 de Noviembre de 1644, pero que se supone que no son indicativas del comienzo de la construcción del retablo, dice:

” Jerónimo de Bricuela tres varas y media a seis reales.     714 maravedís”                                             Fol 8

No obstante, en otro lugar aparece un pago que se hace anteriormente.

26 de Noviembre de 1644, se autoriza pago al maestro que hace el retablo.

* pago Jerónimo de Bricuela maestro del retablo 1166 reales Septiembre de 1640

* pagué a Jerónimo de Bricuela, maestro del retablo 761 reales a quenta de la hechura del retablo ha sido 66 reales que le dio Juan Granado y se hizo cuenta el día 2 …. ?  ?  de 46.

Esto nos indica que antes de 1640 o en el mismo 1640, la construcción del retablo está en ejecución.

Es más, por lo que puede leerse en la misma nota de cuenta, en relación con la construcción de la base o zócalo del retablo, se hace el detalle del importe de dichos trabajos.

En la misma página: Piedra para el retablo

* 11 carretadas de piedra para el asiento del retablo a real una 374

* 14 fanegas de cal 18 reales y seis de traella, 24 reales              816

* a Francisco de peonadas                                                            816

* a Juan González, 9 días de peonaje                                         1070

* di a Juan Casas 4 reales de un día que asistió                          136

* a Bartolomé Juárez de 8 días que ayudó al maestro 29 reales 986

* pagué a Tomás ¿Moreno? hacer asiento del retablo 225 reales.7650

* de quitar unas goteras y 50 tejas que pusieron 5 reales.          170

 

Como podemos constatar con nombres, hubo intervención de varias personas, que construyeron dicha base del retablo. Pero nos queda la duda de si esta intervención fue cuando el retablo, una vez construido, se trataba ya de colocarlo definitivamente o al comienzo.

Hay también  una anotación en el folio 14 de dicho libro, pareciendo que corresponde al año 1643, en la que se dice:

(Margen: Retablo; Pasada; hízomela buena ante escribano)

“y data yo Jerónimo Bricuela maestro que hizo la obra del retablo de esta iglesia del Señor San Andrés de este villa del señor licenciado Juan Fraile mayordomo de ella recibí doscientos y cinquenta y nueve, con la partida de arriba ¿ ? en que todo entró en esta carta de pago y lo firme en Navalmoral a quatro de ¿Octubre? de el 43” Firmado Jerónimo de Bricuela.

Algo curioso que se puede consignar, es que la madera que se usa en el retablo es de pino y no debería de ser muy lejos de aquí, puesto que en una pequeña nota, se consigna una partida que dice:

 * Madera: más pagué ocho reales a la sobreguarda porque dejare cortar los pinos para el retablo.

El pago del retablo se realiza en varias partidas, pues después de las realizadas en 1644, hay consignadas otras partidas. Así en 1653 dice: Pagué 800 reales a Jerónimo de Bricuela a cuenta del retablo de que tengo carta de pago hecha fecha a tres de enero de 1653.

En el año 1654

 Retablo: Primeramente se le pasan en cuenta trescientos y quince mil cuatrocientos y cuarenta y seis maravedís que parece a pagado a el maestro que hizo el retablo y de el asiento de el como costo por cartas de pago que  mostró. Mas se le pasan en cuenta siete mil y cuatrocientos ochenta maravedís que gastó con el maestro que traxo la yglesia para tasar el retablo consta por carta de pago.

“9” Mas pagué a Jerónimo Bricuela ochocientos y quarenta y quatro reales de la hechura del retablo

mas le pagué treinta y seis reales de dicha hechura del retablo

mas le di al dicho veinte y seis reales.

 (Pagos por hechura de retablo,) Mas quinientos reales que di a Bricuela, de la hechura del retablo.

 “10” Pasense en quenta mil setecientos y seis reales por trabajos que pareció haber pagado a quenta del rretablo.

 “11” mas da en data pagado a Florentina Díaz viuda de Jerónimo de Bricuela a cuenta de la hechura del retablo 18,520 (530) reales como ¿correduras cartas de pago que tiene la suso dicha y se le pasaron

 El importe del trabajo realizado, se va haciendo por entregas. Así tenemos consignadas varias de esas entrega, que quedan en cartas de pago.

  (Margen: hizomela buena ante escrivano)

“En la villa de Navalmoral del Concejo y campana de la Mata en dos días del mes de Abril de 1644 ante mi Domingo Caballero ? compareció presente Jerónimo de Bricuela, vecino del lugar de Cuacos, jurisdicción de la ciudad de Plasencia y confesó haber recibido del licenciado Juan Frayle, vecino de esta villa y mayordomo de ella 992 reales a cuenta de la hechura del retablo que está labrando para la iglesia de dicha villa, de lo cual  se dio por bien contento y entregado a su voluntad y renunció las leyes de la entrega prueba y pagaeras de cuenta y en pago y de la  non numera del pecunio y demás de este caso hago  carta de pago en presente ? firma y lo fizgo ansi ante mi el presente ? siendo testigos Juan González de Martín González y Pedro García y  Francisco Gallego vecinos todos de dicha villa y el ¿pagante? y que yo del presente? doy fe le conozco lo firmo de su nombre de que doy fe.

Firmado Jerónimo de Bricuela                                 Ante mi Domingo Caballero

“Carta de pago del retablo

Digo yo Jerónimo de Bricuela maestro de la obra del retablo de esta villa de Navalmoral que recibí del licenciado Juan  Frayle mayordomo de la parroquial de esta villa, conviene a saber mil y cuarenta y ocho reales  a fin de pago por obra del dicho retablo y por que es verdad que los recibí y no haber escribano de presente dí esta firma la de mi nombre ante Pedro Marcos Cura teniente a dieciseis días del mes de Agosto de mil y setecientos ? cuarenta y nueve.

Firmado Jerónimo de Bricuela      Pedro Marcos”

La muerte de Jerónimo, debió ocurrir en 1659, pues ya no aparece en ningún sitio

 Por los apuntes que se encuentran en dicho libro, es de señalar, que el pago total del retablo no se completó hasta después de la muerte de Jerónimo de Bricuela, puesto que hay indicios de pago, tanto a su viuda, como hijos. Incluso se ve que tuvieron que intervenir, para que se pagaran las deudas a viuda e hijos. Así nos encontramos con lo siguiente:

 

1671

Recibí del Sr. Alonso Martín de Arias, mayordomo de la iglesia parroquial de esta villa de Navalmoral 4 fanegas de trigo en grano a cuenta de lo que se me debe de la mitad de lo que dicha iglesia está debiendo de la hechura del retablo de dicha iglesia como (celonaria) de Florentina Díaz, mi tía, mujer que fue de Jerónimo de Bricuela , su marido, la cual de (ada) quedó por bienes gananciales como lo declara una ffca= (fecha) que tengo en mi favor del pleito que seguí con los herederos de Jerónimo de Bricuela y porque los recibí di esta carta de pago en Navalmoral en treinta días del mes de Agosto de 1671

4 fgas. trigo                            Firmado y rubricado Joseps Ximenez.

Digo yo Alonso del Barco Isla que recibí de mano de Alonso Martín de Arias mayordomo de la iglesia de Navalmoral por quenta de lo que tengo de recibir de la parte que me toca por la hechura del retablo, cincuenta reales que son de ciento y sesenta y tres reales en que fue (alcancada) dicha iglesia por mayor ajustadas todas cuentas y por la verdad de que los recibí esta fecha en catorce de noviembre de mil y seisciento y setenta y uno. A los cuales dichas cuentas me hallé presente.

Firmado y rubricado: Alonso del Barco Isla.

 

mas da en data pagado a Florentina Díaz viuda de Jerónimo de Bricuela a cuenta de la hechura del retablo 18,520 (530) reales como ¿correduras cartas de pago que tiene la suso dicha y se le pasaron

 Páginas más adelante: 28-11-1663

 Se le pasan en cuenta 900 maravedís que ha de pagar a José de Bricuela heredero de Jerónimo de Bricuela a cuenta de lo que se le debe de la hechura del retablo

 Herederos

Se le reciben en data 574 reales que ha pagado a los herederos del que hizo el retablo de esta iglesia según consta de cartas de pago que rubricadas se entregaron al dicho mayordomo que valen. Manda su merced no le paguemos hasta que se ajuste la cuenta de lo que se le restare.

Tasación del retablo:

 Era costumbre, según parece, el de hacer una tasación final del trabajo realizado, tanto por parte de la iglesia, como del propio interesado constructor. Tasación que había que pagar, y que en el caso que nos incumbe consta. Podemos leer:

Tasación de retablo.

“Digo yo Gaspar Díaz de Carrasco vecino de ciudad de Trujillo y maestro ensamblador, persona nombrada por parte de la iglesia de esta dicha villa que tengo recibido de dos días, que he asistido a la tasación del retablo de la iglesia de esta villa y tres de mi camino, doscientos veinte reales de mi trabajo y ocupación y por ser verdad que lo tengo recibido de mano de Rvdo. Juan Frayle, clerigo presbítero y mayordomo de dicha iglesia, lo firmé de mi nombre en Navalmoral a siete días del mes de Febrero de mil seiscientos y cincuenta y tres años

Firmado Gaspar Díaz Carrasco.

Declaraciones del retablo

 * Pagué a Francisco Cordero, Cura de esta villa y Francisco Iñigo notario de las declaraciones y peticiones que se hicieron cuando vinieron a tasar el retablo por mitad nueve reales.

 * tres reales que pagué en ¿Plasencia? de vista, dile y declaraciones y comisiones para la retasa.

 * dos reales que pagué a Vbº? del vicario de Jaraiz que mandaba llevar seis reales a cuenta y a ¿costo? otros y no se paguen más de tre ? y seis cuartos que me llevaron en ¿plaza? de la suspensión de las censuras.

Después de todas estas anotaciones de pagos que hemos consignado, no sabemos quienes o quien es el autor  de los cuadros, puesto que no siempre era el retablista. También nos quedan dudas, como veremos, de qué imágenes eran las originales para este retablo, puesto que en el inventario que se consigna nos encontramos con las siguientes imágenes, de las cuales algunas aún existen.

 Lista en imágenes:

1 Xto. crucificado grande en el altar mayor (probablemente es el que estaba en el ático del retablo)

1 S. Andrés del culto

1 S. Blas (no existe)

1 imagen de S. Sebastián (situada en la parte izquierda superior del arco principal; encima del púlpito)

1 imagen de S. Gregorio de madera talla (no existe)

1 imagen de Sta. Ana (situada en la parte derecha superior del arco principal; encima del Resucitado)

 

Descripción del retablo.

 Como ya se ha dicho, el retablo es del s. XVII, período en el que más se trabaja en toda la región.

Había en este siglo y anterior tendencia a imitar en los retablos de algunas iglesias, la estructura y configuración de la iglesia catedral más cercana, o de la misma diócesis. Algo de esto tiene el retablo de S. Andrés, en relación con el de la catedral de Plasencia, aunque, como es de suponer, en menor escala. Podríamos poner como algo similar el retablo de la iglesia parroquial de Ntra. Sra. De la Asunción de Montehermoso, retablo muy parecido a este de S. Andrés, con las mismas distribución y factura. Para el visitante de este último, puede notar una diferencia actual, que éste último de S. Andrés, no tiene en el lugar del sagrario, el manifestador que aquel tiene. Pero se ha de advertir, que éste de S. Andrés lo tenía, aunque no se sabe cuando desapareció. No obstante sí hemos conocido las bivalvas del manifestador, que estuvieron mucho tiempo como base de la cruz parroquial. Ha desaparecido por donación a un gitano, para que  pudiera venderlo. No obstante, hay notificación gráfica de él.

Hay la impresión, que la repisa donde está colocado el sagrario actualmente, se hizo de los restos del manifestador, dándole la forma que ahora tiene. ¿Cuándo? ¿Por qué?

La tabla del fondo indica perfectamente la presencia de un manifestador del Santísimo, puesto que todo tiende a la adoración por parte de los ángeles al Señor expuesto, quedando en lo no pintado lo ocultado por las bivalvas.

Es posible que todo ocurriera, cuando se puso un altar y manifestador de mármol, de la Casa Granda, que desapareció, cuando se hizo la reforma interior del templo.

Fuera lo que fuese de dicho manifestador, la distribución actual del retablo es la siguiente.

Se compone de dos cuerpos, cinco calles, con ático y predela, y una serie de pinturas en cuadros de separación de cuerpos. (Ver Pág4)

 El ático, como era normal, está con una pintura del Calvario. Con el fondo de la ciudad, sobresalen las figuras del Crucificado, teniendo a su derecha a su Madre Dolorosa y a su izquierda, Juan, el discípulo amado.

Durante mucho tiempo, la figura del Crucificado, fue sustituida por un crucifijo que ocultaba buena parte de la tabla. Al realizar la limpieza y reparación del retablo fue restituido todo a su forma originaria.

 En la primera fila de cuadros por encima del 2º cuerpo nos encontramos con uno de Santa Lucía, en parte izquierda.

“Nacida en Siracusa, entonces ciudad de la provincia romana de Sicilia, de acuerdo con la tradición, Lucía era de padres nobles y ricos, hija de Eutiquía, del padre se dice que murió cuando Lucía era niña. Probablemente él podría ser llamado Lucio, dados los estandartes romanos, para poner a las hijas el nombre del padre. Según algunos, está inspirado en el texto paulino, «los hijos de la luz”. Lucía ciertamente significa “Luz para el mundo”. Fue educada en la fe cristiana. Consagró su vida a Dios e hizo un voto de virginidad. Su madre que estaba enferma, la comprometió a casarse con un joven pagano y ella, para librarse de ese compromiso, la persuadió para que fuese a rezar a la tumba de Águeda de Catania a fin de curar su enfermedad, como su madre sanó, Lucía le pidió que la liberara del compromiso, le dejara consagrar su vida a Dios y donara su fortuna a los más pobres. Su madre accedió. Pero su pretendiente la acusó ante el procónsul Pascacio debido a que era cristiana, en tiempos del emperador Diocleciano.


Juicio de Santa Lucía

Martirio y Muerte

Cuando Lucía fue arrestada bajo la acusación de ser una cristiana, Pascacio le ordenó sacrificar a los dioses. Entonces Lucía dijo: “Sacrificio puro delante de Dios es visitar a las viudas, los huérfanos y los peregrinos que pagan en la angustia y en la necesidad, y ya es el tercer año que me ofrecen sacrificios a Dios en Jesucristo entregando todos mis bienes.” Irritado Pascacio por lo que dijo Lucía, ordenó a sus soldados a que la llevaran a un lupanar para que la violaran y luego se dirigió a Lucía diciéndole: “Te llevaré a un lugar de perdición, así se alejará el Espíritu Santo”. Los soldados la tomaron para llevársela, pero por más que se esforzaban no podían con ella, probaron también atarla con cuerdas, en las manos y en los pies, pero por más que se esforzaban no podían. Inexplicablemente la muchacha permanecía rígida como una gran piedra. Pascacio al enterarse de lo sucedido, condena a Lucía de brujería y fue llevada a la hoguera, pero el fuego no le hizo daño alguno. al ver que esto ordeno a que le sacaran los ojos, pero ella estando ciega siguió viendo. Pascacio furiosamente la condenó a ser decapitada.

El 13 de diciembre de 304 Lucía sintió que su martirio estaba finalizando y que había llegado el momento de confesar su amor a Jesucristo. Ella se arrodilló preparada para su golpe mortal. Pero primero quería hablar con la multitud que, mientras tanto, se habían reunido a su alrededor: La persecución de los cristianos está terminando, la paz para la Iglesia era inminente y la caída del emperador Diocleciano. Les recordó que Siracusa siempre sería un honor, así como su veneración a Águeda de Catania. Cuando hubo terminado de hablar, le cortaron la cabeza. Fue sepultada en el mismo lugar donde, en el año 313, fue construido un Santuario dedicado a ella. Según la tradición, divulgaron su historia por toda Sicilia especificando “consagró su virginidad con el martirio, pues a Dios agrada tu pureza y santidad”.

Es la patrona de la vista debido a una leyenda en la Edad Media que decía que, cuando Lucía estaba en el tribunal, aun sin ojos, seguía viendo. También es patrona de los pobres, los ciegos, de los niños enfermos y de las ciudades de Siracusa, Venecia y de Pedro del Monte. También es patrona de los campesinos, electricistas, choferes, fotógrafos,1 afiladores, cortadores, cristaleros y escritores.

Durante la Edad Media, debido al retraso acumulado por el Calendario Juliano, la festividad de Lucía coincidía con el solsticio de invierno y, por tanto, el día más corto del año. El nombre de la santa, que significa la que porta luz y la fecha en que se conmemoraba su martirio, explicarían el origen de esa leyenda posterior sobre sus ojos.”

 

A continuación, siguiendo a la derecha, tenemos una escena que parece ser del A. T. En realidad no sabemos cuál es. Da la sensación de la manifestación de Dios a Moisés, con el fondo de la zarza ardiendo.

 

El cuadro que sigue de la calle tres, está claro. Representa la escena en que un cuervo le trae a Elías un pan para alimentarse, cumpliendo lo que Dios le había dicho anteriormente y que aparece en el libro 1 Reyes,  17,4: “he ordenado a los cuervos que allí te suministren alimento…” Va en consonancia con la tabla anterior también del A. T.

En el extremo derecho de la referida fila, se encuentra una santa que nos es desconocida. Se trata de una santa mártir porque parece portar la espada o la palma del martirio.

Bajando al 2º cuerpo está la imagen de San Ramón Nonato. Probablemente es una de las imágenes originales de este retablo, pues parece adaptarse a la hornacina que la alberga. ¿Quién era este santo?

Ramón Nonato

Escultura de San Ramón Nonato por Juan de Mesa (1626-1627), Museo de Bellas Artes de Sevilla

Ramón Nonato. Nació en Portell y murió en Cardona, 31 de Agosto de 1240 religioso mercedario. Su epíteto nonnatus (en latín: no nacido) se deriva de haber sido extraído del útero de su madre por cesárea después de que ella hubiera fallecido. Es el santo patrón de los partos, matronas, niños, embarazadas y personas acusadas falsamente.

Se hizo miembro de la orden de los Mercedarios, fundada por San Pedro Nolasco para el rescate de cautivos católicos en manos de musulmanes del Norte de África. Como redentor de cautivos viajó al norte de África, pagó rescate por varios prisioneros y, siguiendo el cuarto voto de estos religiosos, cuando se agotó el dinero que llevaba, se quedó como rehén a cambio de la liberación de otro cristiano.

Estando cautivo, sus carceleros musulmanes lo martirizaron perforando sus labios con hierro candente para colocarle un cerrojo en su boca e impedir su prédica. Fue rescatado por su orden y en 1239 retorna a España.

El Papa Gregorio IX lo nombró cardenal pero, de camino a Roma, fallece en Cardona. Muchos milagros le fueron atribuidos antes y después de su muerte.

Fue canonizado por el papa Alejandro VII en 1657, celebrándose su festividad el 31 de agosto

Seguidamente nos encontramos con un cuadro grande, con uno de los misterios principales del cristianismo. La Resurrección del Señor.

Por lo que podemos ver, se trata del mismo momento de dicha resurrección, pues no aparece nadie, a no ser los soldados, que, como podemos comprobar, no estaban dormidos como querían determinar los sumos sacerdotes y fariseos. Esbelta la figura de Cristo.

Otro de los grandes misterios del cristianismo aparece en el cuadro siguiente. La venida del Espíritu Santo o momento en que comienza la andadura de la Iglesia. Destaca principalmente la Virgen María, presidiendo el grupo y manteniendo la oración comunitaria de la Iglesia.

Se remata este cuerpo con la imagen de San Francisco de Asís.

Francisco de Asís (en italiano Francesco d’Assisi) (Asís. 1181/1182 – ibídem, 3 de octubre de 1226), santo italiano, que fue diácono, fundador de la Orden Franciscana y de una segunda orden conocida como Hermanas Clarisas, ambas surgidas bajo la autoridad de la Iglesia católica en la Edad Media. De ser hijo de un rico comerciante de la ciudad en su juventud, pasó a vivir bajo la más estricta pobreza y observancia de los Evangelios. En Egipto, intentó infructuosamente la conversión de musulmanes al cristianismo.

Su vida religiosa fue austera y simple, por lo que animaba a sus seguidores a hacerlo de igual manera. Tal forma de vivir no fue aceptada por algunos de los nuevos miembros de la orden mientras ésta crecía; aun así, Francisco no fue reticente a una reorganización. Es el primer caso conocido en la historia de estigmatizaciones visibles y externas. Fue canonizado por la Iglesia Católica en 1228, y su festividad se celebra el 4 de octubre. Es conocido también como il poverello d’Assisi («el pobrecillo de Asís», en italiano).

Santo de gran devoción en todos los tiempos y que actualmente ha suscitado las miradas de todos por haberse puesto el Papa ese nombre, para resurgir al espíritu de pobreza de la Iglesia.

Pasamos a la primera serie de cuadros entre cuerpos del retablo. Es la pintura de una santa, pero que no sabemos quién es. Alguien piensa que es Sta. Águeda de Catania. Pudiera ser por la relación, que como hemos indicad, tenía con santa Lucía.

Transverberación

 

La transverberación de Santa Teresa. Pintado por Josefa de Óbidos en 1672. Óleo sobre tela.

Transverberación (del latín: transverberatĭo, que significa “traspasar”) es una experiencia mística que en el contexto de la religiosidad católica ha sido descrito con un fenómeno en el cual la persona que logra una unión íntima con Dios siente traspasado el corazón por un fuego sobrenatural. El ejemplo más conocido es de Santa Teresa de Jesús.

Descripción

En la teología y espiritualidad católica la transverberación es considerada un regalo espiritual otorgado a personas que logran una intimidad mística con Dios, consistente en una «herida espiritual en el corazón».

En el caso de Santa Teresa de Ávila el fenómeno es descrito en su obra autobiográfica “Libro de la Vida“, mismo en el que relata una visión que tuvo hacia 1562 donde un ángel se le aparecía y clavaba una flecha ígnea en su corazón:

«Vi a un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo en forma corporal, lo que no suelo ver sino por maravilla. […] No era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos, que parecen todos se abrasan. Deben ser los que llaman Querubines […]. Viale en las manos un dardo de oro largo, y al fin de el hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios.»

Libro de la Vida. Capítulo XXIX.

Este es el cuadro que contemplamos a continuación. Fácilmente se lo puede identificar. Tiene los elementos que la Santa nos describe.

 Otro hecho insólito nos encontramos en la siguiente pintura. S. Ildefonso, santo español, es investido con una casulla por la Virgen. La ayuda un ángel

San Ildefonso de Toledo

San Ildefonso por El Greco (h. 15971603).

 

San Ildefonso de Toledo (Toledo, 607667) fue arzobispo de Toledo del año 657 al 667 y es uno de los Padres de la Iglesia.

Nacido en el 607, durante el reinado de Witerico en Toledo, de estirpe germánica, era miembro de una de las distintas familias regias visigodas. Según una tradición, fue sobrino del obispo de Toledo San Eugenio III, quien comenzó su educación.

Según su propio testimonio fue ordenado de diácono (ca. 632-633) por Eladio, obispo de Toledo. Firma entre los abades en los Concilios VIII y IX de Toledo, no encontrándose su firma, en cambio, en el X (656). Muerto el obispo Eugenio III es elegido obispo de Toledo el a. 657, y según el Elogium obligado a ocupar su sede por el rey Recesvinto. En la correspondencia mantenida con Quirico, obispo de Barcelona, se lamenta de las dificultades de su época. A ellas atribuye el Elogium que dejase incompletos algunos escritos. Muere el 667, siendo sepultado en la iglesia de Santa Leocadia de Toledo, y posteriormente trasladado a Zamora.

Milagro del encuentro con la Virgen

La noche del 18 de diciembre del 665 San Ildefonso junto con sus clérigos y algunos otros, fueron a la iglesia, para cantar himnos en honor a la Virgen María. Encontraron la capilla brillando con una luz tan deslumbrante, que sintieron temor. Todos huyeron excepto Ildefonso y sus dos diáconos. Estos entraron y se acercaron al altar. Ante ellos se encontraba la Virgen María, sentada en la silla del obispo, rodeada por una compañía de vírgenes entonando cantos celestiales. María al ir hizo una seña con la cabeza para que se acercara. Habiendo obedecido, ella fijó sus ojos sobre él y dijo: “Tu eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla la cual mi Hijo te envía de su tesorería.” Habiendo dicho esto, la Virgen misma lo invistió, dándole las instrucciones de usarla solamente en los días festivos designados en su honor.

 Esta aparición y la casulla fueron pruebas tan claras, que el concilio de Toledo ordenó un día de fiesta especial para perpetuar su memoria. El evento aparece documentado en el Acta Sanctorum como El Descendimiento de la Santísima Virgen y de su Aparición. La importancia que adquiere este hecho milagroso sucedido en plena Hispania Ghotorum y transmitido ininterrumpidamente a lo largo de los siglos ha sido muy grande para Toledo y su catedral. Los árabes, durante la dominación musulmana, al convertirse la Basílica cristiana en Mezquita respetaron escrupulosamente este lugar y la piedra allí situada por tratarse de un espacio sagrado relacionado con la Virgen María a quien se venera en el Corán. Esta circunstancia permite afirmar que el milagro era conocido antes de la invasión musulmana y que no se trata de una de las muchas historias piadosas medievales que brotaron de la fantasía popular. En la catedral los peregrinos pueden aún venerar la piedra en que la Virgen Santísima puso sus pies cuando se le apareció a San Ildefonso.

 

San Antonio de Padua O.F.M.


San Antonio de Padua (o de Lisboa)

De todos es conocida la figura de S. Antonio. Es de destacar la ternura del Niño acariciando la barba del santo.

San Antonio de Padua, también venerado como San Antonio de Lisboa (Lisboa, 15 de agosto de 1195Padua, 13 de junio de 1231), fue un fraile, predicador y teólogo portugués. Nació con el nombre de Fernando Martim de Bulhões e Taveira Azevedo, en el seno de una familia de la aristocracia.

En sus inicios en 1210, fue monje agustino en Coímbra. En 1220 se convirtió en fraile franciscano. Viajó mucho, viviendo primero en Portugal y luego en Italia y Francia.

Después de la Pascua de 1231, Antonio se retiró a la localidad de Camposampiero, pero decidió retornar a Padua poco después. Ya en las proximidades de Padua, se detuvo en el convento de Arcella donde murió prematuramente cuando todavía no alcanzaba la edad de treinta y seis años. La celebración de las multitudinarias exequias y la multiplicidad de milagros en su tumba que se le atribuyeron, promovieron su rápida canonización, bajo el pontificado de Gregorio IX en mayo de 1232. En 1946, Pío XII, proclamó a San Antonio de Padua «Doctor de la Iglesia», bajo el título de «Doctor evangélico».

Para todos es conocible la imagen que ocupa la hornacina primera de la derecha del primer cuerpo del retablo.

Es la imagen de S. Pedro Apóstol. Las llaves que lleva en sus manos le delatan como el portador del primado de la Iglesia que Jesús le dio, después de haber sido examinado de amor.

Esta imagen, una talla formidable, se ve claro que no es primigenia del retablo. Debió venir de otra parte, o pudiera que, al igual que los retablos de los altares laterales, viniera de alguno de los conventos que se ubicaban en la zona y que por lo que fuera desaparecieron.

Tanto la hornacina que ocupa el Cristo de Medinaceli, como la que ocupa la Virgen de Guadalupe, es probable que fueran cuadros. De hecho en la parte posterior de la del Cristo de Medinaceli hay una inscripción que dice quien la hizo.

Los cuatro cuadros que componen la predela, son estampas de la Pasión del Señor.

En nuestro caso nos encontramos con el primero por la izquierda que representa la flagelación del Señor.

La coronación de espinas.

Encuentro con su Madre. Elocuente es el cruce de miradas.

La Piedad. Notamos  la presencia de Jesús muerto. María que lo sostiene en sus piernas, con la cabeza en su brazo izquierdo. Juan. Y a los pies María Magdalena.

También es digna de atención la mirada de María, como reafirmando una vez más el “Hágase en mí, según tu Palabra”.

REPARACIÓN Y LIMPIEZA DEL RETABLO

AÑO 1989

Como todas las cosas, el paso del tiempo. Así había ocurrido con el retablo. Los últimos años había recibido un grave deterioro, principalmente a causa de las termitas.

Habían entrado por detrás del retablo, por la parte baja y habían atacado principalmente las columnas de la parte derecha, en el primer cuerpo.

Se contrató un equipo de restauradores, que, puesto manos a la obra, dejaron el retablo con una nueva visión de las pinturas y limpieza del resto de la estructura, al tiempo que ésta se había reforzado en los anclajes.

Fácilmente puede verse en el reportaje realizado.

Cuando todo estuvo concluido, en la limpieza y restauración del retablo, una misa en acción de gracias, presidida por D. Carlos López, Obispo de la Diócesis, junto con el Sr. Cura Párroco, D. David González, da por terminada una presentación del retablo de la iglesia parroquial de S. Andrés de Navalmoral de la Mata.

 

 

 

Anuncios

Un pensamiento en “El retablo de San Andrés

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s